El Triángulo de la Libertad Financiera en la Familia.

La economía en la familia es la base del bienestar familiar. ¿Cómo llego a fin de mes?, es el clamor de muchos esposos y esposas. ¿Cómo puedo salir adelante financieramente sin tener estas presiones que me están destruyendo por dentro?. En la Biblia hay cerca de 700 referencias al dinero. Esto nos indica que Dios sí está interesado en como darnos los secretos para salir en libertad en asunto de finanzas.

Dos terceras partes de las parábolas de Cristo hacen referencias al uso del dinero. Dios sabe el valor que el dinero tiene en nuestra vida diaria. Vivimos en un mundo donde el dinero juega un papel fundamental. Una sociedad donde pareciera que todo está dirigido a hacernos esclavos de las finanzas de manera desesperada.

“Es bonito tener dinero y cosas que puede comprar el dinero, pero también es bonito tener las cosas que el dinero no puede comprar”. George Horace Lorimer (1867-1937) Editor americano del The Saturday

Los que podemos encontrar más y más es que hay mucha ignorancia acerca de los principios bíblicos en relación al manejo del dinero.

Necesitamos entender que la forma como el mundo emplea y administra el dinero es muy diferente a la manera como Dios nos enseña. Dios estableció los genuinos principios que incluyen la materia financiera.

El cristiano debe aprender a confiar en Dios en cada circunstancia, creer que él nos ama y nos da solamente la mayordomía de lo que podemos manejar, sin ser tentados más allá de lo que podemos resistir. A causa de su carácter tangible el dinero es un terreno que nos prueba ante Dios y muestra nuestro verdadero deseo de someternos a él.

Antes de mencionar cuál es el Triángulo de la Libertad Financiera establecido por Dios, necesitamos ver el Triángulo Financiero del mundo que nos quiere arrastrar cada día a la esclavitud.

“De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero”.Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

EL TRIÁNGULO FINANCIERO DEL MUNDO.

Recibir

Gastar Dar

• El mundo siempre quiere recibir. Lucha por recibir y muere cuando no puede recibir. Pareciera que la mano con la palma hacia arriba es la característica primordial de nuestra sociedad. Enseñamos a nuestros niños desde pequeños a pedir y esperar recibir.
• El mundo Gasta más de lo que recibe. Si, apenas se recibe lo que viene a la mente es como gasto lo que recibo. Al gastar inmediatamente ya no tendré para dar.
“No gastes tu dinero antes de ganarlo”.Thomas Jefferson (1743-1826) Político Estadounidense

• El mundo poco da, porque gasta más de lo que recibe.
• Por ello , el mundo está en bancarrota y sigue inventando maneras para recibir, pero pocos mecanismos tiene para dar y se olvida precisamente que la clave está en Dar.

“Quien cambia felicidad por dinero no podrá cambiar dinero por felicidad”. José Narosky (1930-?) Escritor argentino.

EL TRIÁNGULO FINANCIERO DE DIOS

DAR

RECIBIR GASTAR

• El cristiano que vive bajo el triángulo financiero de Dios. Primero Da. No da para recibir. Da porque ya recibió. Dios nos dio su ejemplo cuando dice: “ De tal manera amó Dios al mundo que dió, a su hijo unigénito” Juan 3:16. El nombre de Dios es realmente DIO….S.
• Nuestro primer paso no es recibir como lo hace nuestra sociedad, el primer paso del Triángulo de Dios es Dar. Descubrimos entonces que al dar, la segunda esquina del triángulo es Recibir.
• El cristiano que vive bajo el triángulo financiero de Dios, recibe más de lo que dio. Ese es el fruto de dar es que entonces recibimos. Cuando recibimos ahora si pasamos al último elemento del Triángulo financiero de Dios y es Gastar.

• El cristiano que vive bajo el triángulo financiero de Dios, gasta menos de lo que recibe.
• El cristiano que vive bajo triángulo financiero de Dios, como le sobra tiene para dar, e inicia nuevamente el ciclo.

LOS TRES ÁNGULOS DEL TRIÁNGULO FINANCIERO DE DIOS.

Veamos esto ahora en detalle.

• El principio de DAR.
1. Dios quiere desarrollar en nosotros el principio de DAR. “El que robaba, no robe más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad”. Efesios 4:28.

2. Jesús prometió “felicidad” en dar más que en recibir. “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir” Hech 20:35.

3. Nuestro dar se mide por lo que recibimos de Dios. No es al contrario. Muchos dan porque quieren recibir de Dios y es diferente. Nosotros damos porque ya hemos recibido de Dios.
4. Hacia dónde debemos dar?
A.- A Dios . Ahora Dios no necesita dinero, pero los proyectos de Dios si, como es predicar el evangelio a quién no lo conoce, extender el Reino de Dios en esta tierra y eso si necesita dinero. Cuando hablamos de darle a Dios en realidad es invertir en extender su mensaje. “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi Casa Probadme ahora en esto, dice El Señor de los ejércitos a ver si no os abrirá ventanas de los cielos y derramará sobre vosotros bendiciónhasta que sobreabunde. Mal 3:10

B.- A los pobres. Luego necesitamos mirar a nuestro alrededor y descubrir que hay mucha gente en necesidad. Nuestro amor a Dios se extiende hacia el necesitado. “Peca el que menosprecia a su prójimo, pero el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.Prov 14:21.

“El que mira con misericordia será bendito, porque dio de su pan al indigente.Proverbios 22:9.

“El que da al pobre no tendrá pobreza, pero el que aparta de él sus ojos tendrá muchas maldiciones.Proverbios 28:27.

“Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada «la Italiana», piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo y oraba siempre a Dios. Hechos 10:1,2.

C.- A los hermanos en la fe. Ahora no podemos cerrar nuestro corazón a los miembros de la familia cristiana que están pasando por crisis. “Compartid las necesidades de los santos y practicad la hospitalidad”. Rom 12:13.

D.- Para esfuerzos especiales. “Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que significa «Hijo de consolación»), levita, natural de Chipre vendió una heredad que tenía y trajo el producto de la venta y lo puso a los pies de los apóstoles. Hech 4:36,37
“ El dar con sacrificio, es uno de los privilegios de la vida cristiana. Dios le indicará cuando necesita dar para esos esfuerzos especiales” “Doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas”. II Corintios 8:3

Luc 21:1-4. Habla de una mujer pobre pero que entendió este principio:
“Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.
Vio también a una viuda muy pobre que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo que esta viuda pobre echó más que todos, pues todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía”.

Cuidado con esos líderes que explotan y manipulan la grey para sacar dinero para esfuerzos que no han salido del corazón de Dios, más de sus propias ambiciones. Incluso utilizan la Biblia para manipular al pueblo.

Muchos están usando ciertas palabras fuera de contexto como “Pactar”, “Sembrar”, etc para justificar sus mecanismos de pedir dinero ofreciendo aún milagros de Dios de acuerdo a la cantidad recibida lo cual se convierten en una fragante violación de la pureza bíblica.

• El Principio de RECIBIR.

1. Se recibe de la Responsabilidad en el trabajo. Cuando somos responsables con nuestros compromisos eso trae un efecto maravilloso y milagroso.

“El que recoge en verano es hombre sensato, pero el que duerme en tiempo de siega, averguenza” Prov 10:5.

“El que labra sus tierras se saciará de pan, pero el que se une a vagabundoscarece de entendimiento”.Prov. 12:11.

“El perezoso desea y nada alcanza, mas los diligentes serán prosperados.Proverbios 13:4.

“Las riquezas de vanidad disminuyen; el que recoge con mano laboriosa las aumenta. Proverbios 13:11.

“El que cultiva su tierra se saciará de pan, pero el que sigue a los ociososse colmará de pobreza”. Proverbios 28:19.

“Sea ejemplar en el trabajo. Cada creyente debe sobresalir en su trabajo como el mayordomo fiel”

“Dijo el Señor ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa para que a tiempo les dé su ración Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, lo halle haciendo así. En verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes”
Luc 12:42-44.

2. Se recibe por usar inteligencia. Dios nos ha dado una mente y una creatividad que no está siendo explotada como se debe. “Los planes del diligente ciertamente tienden a la abundancia, pero todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.
Prov 21:5

3. Se recibe por usar las oportunidades que vienen a la mano. Cada día Dios nos presenta oportunidades que no debemos ignorar. Oportunidades son puertas dadas por Dios para introducirnos en los nuevos pasillos de su gracia y misericordia. “En el barbecho de los pobres hay mucho pan, pero se pierde por falta de justicia. Proverbios. 13:23.

4. Se recibe por estar vigilando y cuidando lo que ha recibido. La negligencia, la ley del uso es determinante. No debemos ser descuidados con los regalos de Dios, además en última instancia somos meramente administradores de los recursos de Dios.Proverbios. “Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas y mira con cuidado por tus rebaños, porque las riquezas no duran para siempre, ni una corona espara generaciones perpetuas”. Proverbios 27:23-27. “Cualquier negocio gana o pierde en base a centavos”.

5. Se recibe cuando uno ora. Que maravilloso recurso es la oración. Podemos ver milagros cuando oramos y ver la mano de Dios es acción. Mat 7:7 Fil 4:6.
6.- Se recibe cuando somos agradecidos. Agradecimiento es un disparador de bendiciones. Dios siempre nos demuestra su fidelidad y necesitamos ser agradecidos primero con Dios y luego con la gente.Num 11:32,33.

• El principio de GASTAR.
• “Los que tienen problemas financieros o revelan siempre en el área de los gastos.
• “El secreto es vivir dentro de lo que se gana, no importa cual sea la suma.

1.- La prioridad son los gastos básicos, servicios y las deudas. Prov. 3:28.

2.- Renuncia total a los gastos innecesarios.

3.- Desarrolle resistencia a la compra impulsiva.

4.- Sólo compre extras cuando le sobre dinero.
Prov. 13:7 21:17

Antes de comprar haga estas preguntas:

¿Es esto una necesidad?
¿Puedo actuar sin esto?
¿Es la mejor compra dentro de lo posible?.
¿Añade o enriquece esto a las relaciones de la familia o las va a deteriorar.?
¿Añade o enriquece mi vida espiritual o la va a deteriorar?.
¿Es esto algo que va a perder precio en vez de ganarlo?.
¿Requerirá mucho dinero el mantenimiento de esto?.

5.- Use un presupuesto escrito.

6.- En lo posible compre de contado.

7.- Rehuse decisiones rápidas.

8.- Nunca olvide ahorrar.

“No pongas tu interés en el dinero, pero pon tu dinero a interés”. Oliver Wendell Holmes (1809-1894) Poeta y humorista estadounidense.

“A muchos Hijos de Dios, el devorador ha estado destruyendo sus finanzas, porque sus vidas no han estado encuadrados dentro del TRIÁNGULO FINANCIERO DE DIOS. Hoy nos levantamos y decimos jamás volveremos a vivir en el triángulo financiero del mundo”.

La bendición del Señor siempre estará sobre aquellos que le aman y viven de acuerdo a sus preceptos.

CONCLUSIÓN.

• No damos para recibir…Damos porque ya recibimos.

“Señor gracias por mostrarnos en tu palabra cuales son los principios financieros en los cuales debemos y necesitamos vivir. Ayúdanos a ser fieles con lo que nos has dado y a ser buenos administradores de las finanzas, viviendo dentro de tu triángulo financiero. Amén”.

Damos porque ya hemos recibido. Recibimos más de lo que damos. Gastamos menos de lo que recibimos y nos queda para volver a dar.

Dr. Serafín Contreras Galeano
www.serafincontreras.com

Sanidad tras la infidelidad

LA HISTORIA DE GARY
Recorrer el pasillo de la casa aquella noche fue una de las cosas más difíciles que he hecho en toda mi vida. Yo sabía que esto podía ser el final de todo lo que me importaba: familia, amigos, trabajo, iglesia. Me senté en la cama al lado de mi esposa. Levantó la vista, y me dijo: “¿Cómo estuvo tu reunión?” No pude evitarlo —me puse a llorar— otra vez. Acababa de pasar las dos últimas horas en la oficina de nuestro pastor, confesando un secreto que había ocultado durante los últimos años.

“Me estás asustando”, dijo Mona.

Me cubrió con sus brazos tratando de consolarme, pero finalmente susurré mi terrible confesión: “Te he traicionado; te he sido infiel”.

Sabía que nuestras vidas acababan de cambiar, pero no tenía idea de lo que sucedería después. Sentí cómo mi esposa se ponía rígida y se alejaba de mí. Se encogió ante mis ojos, y pensé que se desmayaría. ¿Por qué nos pasó esto? Teníamos un buen matrimonio y tres hijos que amábamos profundamente. Pero el ajetreo de la vida nos alejó poco a poco. Fue así como la amistad con una compañera de trabajo se salió de control. Un toque inocente llevó tramposamente a otros más. Comenzó un romance extramarital, y un día se convirtió en una semana, después en un mes y posteriormente en tres años.

Lo único que yo sabía era que no podía seguir así. Tenía que arreglar mi situación con Dios y, de ser posible, con mi esposa. Por dentro me estaba muriendo. Dios mío, ¿qué he hecho? Sabía que había desgarrado el corazón de la mujer que amaba, que había estado conmigo durante 20 años.

LA HISTORIA DE MONA
Miré el rostro de Gary, y vi que algo trágico había sucedido. Mientras me confesaba su traición, sentí como si estuviera viendo desde lejos a unos desconocidos sentados en nuestra cama.

Lo que sí sabía yo era que la vida nunca sería igual. Yo jamás volvería a ser la misma. El miedo y el dolor me envolvieron. Me costaba respirar. Una tragedia había ocurrido —y me había sucedido a mí.

Le pregunté a Gary si él quería el divorcio. El quería ver si podíamos sanarnos, si yo estaba dispuesta a intentarlo. ¿Sanar? Ni siquiera estaba segura de si podría sobrevivir.

Había vivido completamente engañada. Gary había estado teniendo durante los últimos años un romance con mi mejor amiga, y yo nunca lo había sospechado. No tenía idea de que nuestro matrimonio fuera vulnerable. Gary no era bueno para mentir; siempre pensé que lo sabría si lo hacía. Mis amigos pensaban que él era maravilloso: lavaba los platos y la ropa; cambiaba los pañales. Éramos amigos; podíamos hablar de cualquier cosa. Por supuesto, habíamos tenido nuestros malos momentos en dos décadas de matrimonio, pero nada que no pudiéramos superar. ¿Acaso había sido tan mala esposa?

Sentí indicios de cólera. Tuve náuseas. Pasé el resto de esa noche llorando, sintiendo que el dolor penetraba cada centímetro de mi ser. Me sentí más sola que nunca.

A partir de esa noche, hubo un nuevo calendario en mi vida: antes, durante y después de su infidelidad. Mientras que la carga de Gary empezaba a aliviarse, la mía estaba comenzando a derrotarme bajo su peso aplastante.

UNA HISTORIA DE RESTAURACIÓN
GARY

Cuando nos casamos, sabíamos que nuestro matrimonio funcionaría. Éramos unos buenos amigos que se amaban y respetaban mutuamente.

Cinco años después, Mona se graduó de enfermera, yo inicié mi propia empresa, y tuvimos nuestro primer hijo. Unos años más tarde ambos nos hicimos cristianos Ahora teníamos un vínculo más que nos mantendría firmemente unidos.

Al cumplir 20 años de casados, ambos estábamos muy activos en el trabajo de la iglesia. Pero, aparte de nuestras apretadas agendas, teníamos que criar a tres varones, lo cual estaba resultando mucho más difícil de lo que habíamos imaginado, y rara vez teníamos tiempo o energías para nosotros. Nos repetíamos una y otra vez que “nuestro tiempo” vendría después, cuando en verdad tuviéramos tiempo. Pero lo cierto es que estábamos atrapados en una vida que nos estaba llevando por caminos separados.

Esas primeras semanas después de mi confesión fueron un tiempo borroso. Más tarde supimos que era normal, ya que la revelación de infidelidad es como una muerte repentina. Mona, que antes había sido un modelo de fortaleza, a duras penas podía salir a rastras de la cama. Apenas tenía la energía suficiente para cumplir con su turno en el hospital.

Pero, con excepción de mi sentimiento de culpa y del dolor de ver sufrir a mi esposa, yo estaba experimentando libertad por primera vez en mucho tiempo. De inmediato dejé de trabajar con aquella otra mujer, y corté todo contacto. Al no seguir viviendo una mentira, podía de nuevo pasar tiempo con Dios y disfrutar de su presencia. Hacía todo lo que podía para dejar que Mona pasara tiempo a solas para pensar y llorar. Pero mi mayor desafío era agotador: sabía que tenía que responder sus continuas preguntas lo más honestamente posible. A diferencia de mí, Mona no sabía nada de lo que había sucedido durante los últimos años. Necesitaba poder llenar los espacios en vacíos como un rompecabezas, y yo necesitaba unir pacientemente las piezas —una y otra vez, cada vez que hiciera falta, hasta que ella pudiera entender mejor su vida. Las palabras de cólera no eran raras, ya que la verdad no era agradable.

MONA

Pocos en la iglesia me habrían criticado si hubiera dejado a Gary (Mt 19.9), pero yo sabía que divorciarme no haría desaparecer el dolor; yo tendría que pasar por el proceso de llanto y sanidad, con o sin él.

Esa noche de la revelación hace 17 años fue terriblemente dolorosa, pero también marcó el comienzo de nuestra recuperación. No porque alguno de nosotros creyera que podíamos sanarnos, sino porque sentíamos que no teníamos nada más que perder. Lo único que sabíamos era que queríamos obedecer a Dios, no importa adonde nos llevara eso.

Así que empezamos a ver a un consejero cristiano que confiaba en que nuestro matrimonio podía sanarse. Aunque nos aterrorizaba pensar que tal vez no pudiera. Lo que realmente necesitábamos era hablar con otra pareja que hubiera sido devastada por el adulterio y logrado la restauración. Queríamos ver a personas reales que pudieran decirnos honestamente que el dolor de luchar con este profundo trauma emocional valía la pena. Pero nuestro consejero no podía encontrar a nadie que tuviera la experiencia o las cualidades que se necesitaban en estos casos. Por tanto, dábamos un paso a la vez en un camino cuesta arriba que ni siquiera sabíamos que existía.

Hablamos mucho sobre la infidelidad de mi esposo y sobre nuestro matrimonio, y pronto nos dimos cuenta de que, si bien estaban relacionados, se trataba de dos asuntos distintos. La infidelidad había sido una decisión unilateral de Gary, pero los dos éramos responsables de nuestro matrimonio, y necesitábamos comprender por qué había fallado. También teníamos que volver a aprender a ser sinceros y a escucharnos —caímos en cuenta de que nunca habíamos sido verdaderamente honestos el uno con el otro, y que teníamos cosas que no eran compatibles con un matrimonio saludable. Por supuesto, estas no eran excusas para el adulterio; Gary podía haber decidido hablar de estos problemas con honestidad en vez de buscar consuelo en otra parte. Pero ahora era nuestra oportunidad de abordar cosas de las que no nos habíamos ocupado por mucho tiempo.

Pero después de diez meses de haber comenzado nuestra restauración yo sentía que el proceso de “recuperación” me estaba matando poco a poco. En una sesión de emergencia, nuestro consejero nos ayudó a aclarar un problema ocasionado por una respuesta de Gary. Por alguna razón, escuchar esta voz imparcial más allá del caos emocional nos permitió ver el verdadero problema de manera clara y ocuparnos de él. Salimos de su consultorio con esperanzas renovadas; aunque la lucha no había terminado, yo sabía que podía seguir adelante con el poder de Dios.

GARY

Con el tiempo, y perseverando día tras día, comenzamos a ver los progresos que habíamos hecho. Sentimos por fin que la restauración era posible.

Nuestro consejero nos llamó dos años más tarde, y nos dijo: “¿Recuerdan que una vez me preguntaron si sabía de alguna pareja con la cual pudieran reunirse?” Siguió diciendo: “¿Están ustedes listos para ser esa pareja para otras personas?”

Eso nunca nos había pasado por la cabeza. Hacer esto significaría reconocer ante otros el dolor de nuestro pasado sufrimiento. ¿Se repetirían nuestros peores recuerdos y emociones? Al hablar y orar por la idea, recordamos lo necesitados que habíamos estado nosotros. Por tanto dijimos que sí.

Nuestro primer encuentro con una pareja determinó el rumbo de un ministerio con el que nunca habíamos soñado cuando iniciamos este camino. Después de que todos vimos el enorme impacto de este apoyo en la recuperación de ese matrimonio, fundamos Hope & Healing Ministries (Ministerio de Esperanza y Restauración) junto con ellos. Doce años después, seguimos viendo a Dios actuando de manera poderosa al aconsejar a parejas que enfrentan la misma situación que vivimos nosotros, que se preguntan si habrá esperanza para ellos.

La noche en que Gary hizo su confesión, ninguno de nosotros esperaba que hubiera una restauración. Dudábamos de que el dolor se marcharía. Pero ahora sabemos que el adulterio, por más destructivo que sea, no significa automáticamente una sentencia de muerte para un matrimonio. Encontrar el camino fue lo más difícil que hemos hecho, pero hoy tenemos un matrimonio fuerte y feliz basado en amor, respeto, intimidad y confianza. Y hemos visto una y otra vez que la restauración se ha vuelto una realidad en otras parejas antes desdichadas. La recuperación es un trabajo difícil que requiere de dos corazones dispuestos. El mismo Salvador que permite a los pecadores estar puros delante de un Dios santo, puede restaurar lo que está en ruinas, convirtiéndolo en algo hermoso y deleitable.

por Gary y Mona Shriver

Por su Gracia, por Su Nombre, a Través de la Obediencia a la Fe.

Romanos 1.1-5

Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre.

Esta mañana vamos a enfocarnos  en el versículo 5, y en particular estas tres frases: “gracia y apostolado”, “obediencia de la fe”, y “por amor de su nombre”. Trataremos de ver la naturaleza de la gracia como una facultad gratis e inmerecida para ministrar, el efecto de gracia en la obediencia de la fe, y  el objetivo principal de gracia  en la glorificación del nombre de Jesús entre las naciones.

Gracia- en el Corazón

La gracia es una realidad muy preciosa. Espero poder mostrarles desde el libro de Romanos qué es y por qué es tan preciosa. La palabra es usada unas 155 veces en el Nuevo Testamento –más de cien de ellas en las Escrituras de Pablo, y casi la cuarta parte de estas últimas aparecen en el libro de Romanos (24 veces). Usted no puede comprender este libro si no comprende la gracia. La veremos una y otra vez. Ella es el corazón del libro, el corazón del evangelio y el corazón de Dios.

Sin embargo, yo no asumo que la palabra comunica ahora la preciosa realidad bíblica para la que fue escrita. Hoy, yo supondría que las personas comunes dirían que la gracia es como el precioso movimiento de un patinador de hielo. Luego dirían que la gracia es una corta oración antes de las comidas. Y, por último, dirían que la gracia es bondad inmerecida.

Pero, ¿cuál es la realidad bíblica de la gracia? Veamos en Romanos 1:5 y sus enlaces. Note que en el verso uno Pablo comienza presentándose a sí mismo y habla de ser un siervo de Cristo, de su llamamiento como apóstol y su consagración para el evangelio de Dios.

Entonces en los versículos 2-4, él habla acerca de lo que el evangelio de Dios es: es planificado desde mucho antes que sucediera, es acerca del Hijo de Dios, es el cumplimiento de las esperanzas del Antiguo Testamento y la venida del Mesías, el Hijo de David; y es acerca del levantamiento de Cristo quien salió triunfante de la muerte para Reinar como Hijo de Dios en Poder.

Con esta imagen de un gran Mesías triunfante, reinante y Señor ante nosotros, Pablo puede hablar ahora acerca de la gracia sobre las bases apropiadas. Él dice en el verso 5, “por quien recibimos la gracia.” En otras palabras, la gracia de Dios ha venido a Pablo a través del Señor Jesucristo quien había nacido como Hijo de David y fue levantado como Hijo de Dios en poder. Podríamos decir, según lo que Pablo dice, que la gracia fue obtenida para nosotros a través de la obediencia y muerte del Mesías encarnado (Romanos 3.24-25; 5.18-21); y que la gracia es vertida por el Hijo de Dios en poder, resucitado y reinante. No hay gracia para los pecadores sino a través de la muerte y resurrección de Jesucristo. El verso 5 dice simplemente que Dios da a través de Él, refiriéndose a “nuestro Señor Jesucristo” al final del verso 3.

Así que la gracia es una realidad que viene de Dios; y viene a través de Jesús y su obra por nosotros. No es algo que tengamos derecho. Jesús la obtuvo por nosotros. Nosotros la obtenemos  con confianza por la obediencia y muerte de otro.

¿Qué es Gracia?

La base de esto está en lo que Pablo dice sobre la relación entre la gracia y el ministerio en los capítulos 12 y 15. Por ejemplo, en el 12:6 Pablo dice, “teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada”. “Y en el 12:3 dice, “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros…” En otras palabras, la gracia es Dios habilitando para diversos ministerios a través de dones que él da, y el don de Pablo incluye hablar como un apóstol. Igualmente en el 15:15 b-16 Pablo dice, “Por la gracia que de Dios me es dada, para ser ministro de Jesucristo a los gentiles.” Así que concluyo con lo que dice en 1:5, “y por quien recibimos la gracia y el apostolado”, él quiere decir que Dios no solo lo salvó de sus pecados, sino que también le dio gracia para ser un portavoz autorizado para el resucitado Hijo de Dios en poder.

¿Cómo podemos obtener gracia?

¿Y cómo esto da a entender que Él se la dio? ¿Significa esto que Él la dio en respuesta a las buenas obras? No, Pablo dijo que el había sido apartado para el evangelio desde antes de nacer (Gálatas 1.15; Ro 1.1). La gracia no es la respuesta de Dios a nuestros méritos. La gracia es el regalo gratis de Dios dado antes que nosotros pudiéramos hacer algo bueno, y nos faculta para hacer cualquier cosa buena. Por ejemplo, en Romanos 4.4 Pablo dice, “Ahora, aquel que trabaja, su salario no le es abonado de acuerdo a la gracia, sino a la deuda” (mi traducción). En otras palabras, la gracia no es lo que usted obtiene cuando trabaja para alguien: eso es lo que se le debe. La gracia nunca es debida o merecida. Es siempre una bonificación gratis producto del desbordamiento de la bondad.

Por tanto, la gracia es siempre recibida a través de la fe, no ganada por obras. Usted solo puede recibir la gracia como un regalo y admitir que viene a usted gratis; usted no puede trabajar por ella o ganarla. Romanos 11.6 declara el principio: “Y si  [la elección es] por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia.” La gracia no sería gracia si usted la ganara por sus obras. La recibimos a través de la fe. Simplemente recibiéndola como un regalo y confiando en ella.

Esta es la razón por la que Romanos 4.16 dice: “Por tanto [ser un heredero de la promesa], es por fe, para que sea por gracia”. Esta es la manera de Pablo de decir que la gracia es absolutamente gratis y no puede ser merecida. La gracia viene a usted a través de la fe o no viene.

La gracia tiene su propio poder. Usted no la trabaja. Ella es, de hecho, parte del poder referido en el verso 4, donde Pablo dice que Jesús “fue declarado Hijo de Dios con poder…  por la resurrección de entre los muertos”. La gracia no es solo perdón de nuestro pecado y misericordia en nuestra miseria, es también un poder divino que viene a través de Jesús totalmente gratis para el bien del ministerio. Pablo dice en Romanos 5.21: “aunque el pecado reinó en la muerte, aun así la gracia reina por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro” (mi traducción). La gracia es el poder de un rey: ella “reina” y guía poderosamente hacia la vida eterna mediante Jesucristo.

Así que hemos visto que la gracia es un poder de Dios para el ministerio (como el apostolado de Pablo). Es gratis y no puede ser obtenida o merecida. Es recibida como un regalo por medio de la fe, no alcanzada por obras.

El Resultado de Gracia

Ahora meditemos en las consecuencias de esto por un momento- para Pablo y para ustedes. Mencioné una de ellas la semana pasada. Cuando Pablo se llama así mismo, en el verso1, un “siervo de Jesucristo” y un “apóstol”, él quiere decir que él sirve al Cristo resucitado como apóstol. Pero ahora, por el versículo 5, nosotros conocemos algo absolutamente crucial sobre ese servicio: es dado y permitido por gracia. Él dice en Romanos 15:18: “Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí [ese es el poder de la gracia], para la obediencia de los gentiles” – que es la misma intención del 1:5. Pablo sirve a Cristo por la gracia con que Cristo sirve a Pablo.
Me detengo aquí porque si ustedes entienden esto rápido, el libro de Romanos se les abrirá como una flor. Y si no lo comprenden, el libro no tendrá sentido. Y me demoro porque esta es la esencia de cómo Dios quiere que vivan sus vidas. Dios quiere que lean el versículo 5 y al final, pongan sus llamamientos en el lugar de la palabra “apostolado”. El “Apostolado” es de Pablo – no es mío ni suyo. Usted pudiera poner, “por Cristo recibí la gracia y el ministerio de la enseñanza.” O: la gracia y el canto. O: la gracia y los estudios. O: la gracia y la soltería. O: la gracia y la viudez. O la gracia y maternidad. Y lo que estaría diciendo es que: “Dios gratuitamente me ha dado el perdón y el poder para desarrollar un llamamiento y cumplir un rol que acepto por fe.

No existe un rol en la vida, que pueda ser vivido de la manera que Dios desea, lejos de la gracia facilitadora. Ser una madre piadosa o un apóstol es imposible sin el poder de la gracia. Así que cuando Pablo dice, en 1ra a los Corintios 15.10, que todo su trabajo apostólico es por gracia, usted inserte su propio llamamiento: “Por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.” El poder decisivo, habilitador para todo ministerio y todo servicio es la gracia de Dios.

Pablo es extraordinariamente celoso para exaltar la gracia en su propia vida y las de ustedes. Deberíamos unirnos a él en esto. El por qué de esto se vuelve más claro a medida que miramos las próximas dos frases de Romanos 1.5.

“La obediencia a la fe”

“Por quien [el Hijo de Dios resucitado en poder] recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe”. Así que la gracia no es solo recibida por fe, es dirigida hacia la fe. Dios da dones de gracia de manera que seamos sus instrumentos en traer “la obediencia a la fe”. Esto es lo que llamo el efecto de la gracia.

Ahora ¿Qué significa la frase “obediencia de la fe1”? Las dos opciones principales son: “la obediencia [que viene] de la fe” (NVI), o la obediencia que es la fe, porque el evangelio demanda fe. Como usted pudiera decir: “obras de valor” –obras que surgen por la valentía o “pedazo de madera” –el pedazo es madera. Ambas son metas (la fe y la obediencia que viene de la fe) son las verdaderas metas de Pablo en el ministerio. Y es bien difícil decidir cuál quiso representar para enfocarnos correctamente aquí.

Sin embargo, estoy conmovido por la interrogante de León Morris: Si Pablo solo quiere decir “fe”,  ¿por qué usa dos palabras para expresarla? (La Epístola a los Romanos [Grand Rapids: Eerdmans Publishing Company, 1998], p. 50). En otras palabras, si solo quiere decir, “recibimos la gracia y el apostolado, para dar lugar a la obediencia de la fe en todas las naciones”, entonces ¿por qué complicar el asunto y decir “la obediencia de la fe”? Creo que la respuesta es que él realmente quiere que pensemos no solo en la fe como obediencia, sino también en la obediencia de amor que la fe produce. (1 Timoteo 1.5) Veremos en el capítulo 6 que a Pablo le importa mucho el asunto de la obediencia cristiana. Y veremos en Romanos 9.32 que la obediencia es “por fe [no]… como por obras de la ley” Y veremos en el 14.23 que “todo lo que no proviene de fe, es pecado”. En otras palabras, en la mente de Pablo, toda verdadera obediencia es fruto de la fe.

Ahora, ¿por qué es esto? ¿Por qué toda verdadera obediencia viene de la fe? Espero que usted pueda ver la respuesta si compara lo que he dicho hasta ahora acerca de la gracia y la fe. Dios da gracia como el poder que habilita para el servicio, lo que significa que la gracia es el poder y la habilidad de la obediencia. Así que toda verdadera obediencia es hecha en el poder de la gracia, no en nuestro propio poder.

Pero ¿cómo recibimos y confiamos en la gracia? La respuesta es “por fe”. Así usted puede ver porque toda verdadera obediencia es el fruto de la fe. Es el fruto de la fe porque la gracia de Dios es dada para habilitar la obediencia, y la fe es la manera en que confiamos en la gracia, y por tanto la obediencia es el fruto de esa fe.

Así que lo que hemos visto hasta ahora es que Dios quiere ser el dador en esta relación. Dios quiere dar gracia. Dios quiere ser el manantial y la fuente de nuestro servicio, nuestra obediencia y nuestro ministerio –sea apóstol, o pastor, o estudiante, o madre o cualquier otro llamado. Dios pretende ser la fuente de la habilidad, concediendo gracia que sostiene. Nuestro trabajo es confiar en Él y actuar en confianza con Él. Esta es la esencia de la vida cristiana.

¿Por qué todo depende de la gracia, a través de la fe?

Y la última pregunta es ¿Por qué? ¿Por qué Dios establece que sea de esta manera –todo dependiendo de Su gracia a través de nuestra fe? Y la última frase en Romanos 1.5 da la respuesta: “por quien [Cristo] recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones [= personas] por amor de su nombre” La meta fundamental de todo lo que Dios hace es que Su nombre (o el nombre de Cristo, quien es Su imagen) sea conocido, admirado, apreciado y adorado por encima de todas las otras realidades.

Romanos 9.17 lo expresa así: “Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.” La meta de Dios en la historia y en todo lo que sucede es que Su nombre sea conocido y adorado. El verso 5 dice que el objetivo del apostolado de Pablo es “por amor de su nombre” –es decir que el nombre de Jesús (que es su carácter) pueda ser conocido, amado, atesorado, exaltado y glorificado.

Ahora, es por esto que Dios hace que nuestra salvación y todo nuestro ministerio y toda nuestra obediencia sean dependientes de Su gracia y hace que toda nuestra salvación, ministerio y obediencia sean el fruto de la fe en la gracia –porque el dador recibe la gloria. Si nuestro ministerio y toda nuestra obediencia son por la gracia a través de la fe, entonces Dios recibe toda la gloria y nosotros recibimos la ayuda. Si Pablo confía en sí mismo para servir como apóstol, y el efecto de su ministerio fuera causar la obediencia de obras, no la obediencia de fe entre las naciones, entonces el nombre de Cristo no sería adorado, sino el de Pablo.

El dador del poder, quien posibilita la obediencia, recibe la gloria. Este es el modo, 1ra de Pedro 4.11 lo dice: “si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”. Usted ve cuan claramente Pedro establece la conexión: Dios recibe la gloria por nuestro servicio si Dios da la gracia para nuestro servicio, y solo si servimos por fe en esa gracia, en la fuerza de esa gracia y no en la nuestra.

Si Dios Busca Su Propia Gloria ¿Está Amando?

La pregunta decisiva que las personas a menudo hacen acerca de esta enseñanza bíblica es si un Dios que busca la gloria de su propio nombre es un Dios amante. El libro de Romanos provee dos respuestas a esta pregunta. Primero, en Romanos 10.13 Pablo dice: “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”. Así que sí, para Dios imponer su propio nombre es amar, porque todo aquel que llama en ese nombre será salvado. Para Él no propagar y exaltar Su nombre, como nuestra única esperanza, sería ser un Dios poco amoroso.

Y la segunda respuesta es dada en Romanos 5.2b, cuando Pablo dice que mientras nos afirmamos en la gracia por la fe “nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”. En otras palabras la gloria de Dios es nuestra esperanza, nuestra salvación y nuestra gloria –nuestro gozo. No invocamos el nombre del Señor simplemente para obtener algo. Invocamos el nombre del Señor para que todo lo que nos separa del Señor sea vencido por la gracia de Dios y tengamos acceso al Señor mismo. “nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”. Por tanto, hacer que el nombre de Dios –que es la gloria de Dios- sea el propósito de toda Su gracia,  es amar, porque este es el propósito de todos nuestros anhelos.

¿Es éste –es Él- el propósito de todos sus anhelos? Si lo es, entonces el evangelio de la gracia  tendrá sentido y usted lo abrazará. Si no, clame en el nombre del Señor para que Él abra sus ojos para ver la luz del evangelio de la gloria de Cristo, la imagen de Dios (2da a los Corintios 4.4).
1 En la versión de la Biblia del inglés usada por el predicador la frase dice “obediencia de la fe”. Lo que es intercambiable con lo que dice la versión RVR 1960 “obediencia a la fe”. Es por eso que el predicador desarrolla parte de su sermón en base a la preposición “de”.

By John Piper. © Desiring God. Website: desiringGod.org

El Espiritu vrs La Carne, una Lucha Diaria

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”

Romanos 8:1

Si hablamos de luchas diarias no podemos dejar a un lado la lucha que mantiene nuestro espíritu con nuestra carne. La verdad es que antes cuando estábamos sin Cristo vivíamos conforme a los deseos de la carne y en la corriente de este mundo. Pero desde el mismo momento que abrimos nuestro corazón para que Jesús entrara en el, fuimos liberados de la esclavitud del pecado por lo cual comenzamos a percibir las cosas que son del Espíritu.

Tampoco voy a negar que ese mismo instante comenzó lo que personalmente denomino como “Lucha mano a mano entre la carne y el espíritu”, pero mas allá de esa lucha mano a mano que sostienen diariamente debe de existir en nosotros un deseo ferviente de agradar a Dios por cualquier medio, pues Él ha sido maravilloso para con nosotros.

Por esa razón quiero enfocar este tema a la lucha diaria que mantiene la carne contra nuestro espíritu, se que no te estoy hablando en otro idioma y tu mejor que nadie has de saber muy bien a que se le llama lucha entre la carne y el espíritu, pero si aun tienes duda a continuación te lo detallo.

LA CARNE. (La carnalidad es una forma de vida en que prevalece una actitud en esencia destructiva.)

Para que podamos entender un poco mejor esta posición tratare de explicártelo: en sentido figurado llamamos carne a la concupiscencia de querer cometer pecado, definitivamente todos somos atraídos por el pecado, desde el principio de la creación el pecado se presento al hombre como deseo de querer realizar algo que va en contra de lo que Dios ha estipulado.

Si decimos que una persona anda en la carne, nos referimos en su manera de vivir, en pocas palabras dando rienda suelta a sus deseos pecaminosos y olvidándose de agradar a Dios.

El pecado es atractivo para el ojo humano, pero detestable para Dios, es ahí en donde comienza lo que denomino “Lucha entre la carne y El Espíritu”

EL ESPÍRITU.
Todos nosotros somos seres tripartitos(1 Tesalonicenses 5:23), es decir que estas compuestos por espíritu, alma y cuerpo. El espíritu es el que se comunica con Dios, es decir que el que percibe las cosas que son de Dios y el que tiene como propósito agradarlo. En oposición a la carne, espíritu es, como reflejo de la gracia de Dios, una fuerza que da vida y la protege. Podemos contrastar la obra de la carne con el fruto del espíritu en la carta a los Gálatas.

Si decimos que una persona anda en el espíritu, nos referimos a que anda conformo a la voluntad de Dios, no satisfaciendo los deseos de la carne sino mas bien los de Espíritu de Dios.

LUCHA ENTRE LA CARNE Y EL ESPÍRITU.
Ahora bien teniendo una mejor perspectiva de la carne y es espíritu me imagino que sabes a lo que me refiero cuando digo “Lucha entre la carne y el espíritu”. En esta ocasión quiero orientar este tema a las luchas mas comunes entre los jóvenes cristianos y “cristianos”.

Entre las luchas que el espíritu tiene con la carne están:

La Música: Definitivamente que a nuestra carne le encantan los ritmos, alguien podría decir: ¿Por qué la música es mala?, la música en si no es mala, es mas, Dios la creo para ser alabado por medio de esta. Pero el enemigo siempre ha querido distorsionar los planes de Dios y ha orientado al hombre a crear música que no va con el objetivo de exaltar el nombre del Señor. Muchos jóvenes no se acerca a Dios y ponen de excusa la música, diciendo: “es que no puedo dejar la música”(refiriéndose a la música que el mundo ofrece), otros se han alejado de Dios al ser atraídos por la música que el mundo te ofrece. ¿Te das cuenta que algo tan fácil te esta robando la entrada al cielo?, no digo con esto que si escuchas música mundana te iras al infierno, porque no soy juez para juzgarte, pero con autoridad te puedo decir que no es agradable a Dios, pues su propósito no es que apoyes la música que no va dirigida a Él. ¿Sabes?, Dios te ha dotado de fuerza para poder resistir y vencer la batalla espiritual, tu puedes decir pensar que nunca podrás dejar de escuchar música que no alaba a Dios, pero la verdad es que no la dejas porque no quieres, no porque no puedas, la Biblia dice que TODO lo podemos en Cristo que nos fortalece, ¿Acaso será mentiroso Dios?, indiscutiblemente NO!!, entonces, ¿Por qué dices que no puedes?, no será que ¿No quieres?, examina tu corazón y date una respuesta a ti mismo(a).

Tu Vocabulario(Efesios 4:29): algo que sin duda tendríamos que cambiar al entregarle nuestro corazón a Dios es nuestra manera de hablar, pues muchos de nosotros hemos venido a los caminos de Dios con un vocabulario soez, del cual no salía nada bueno. Ahora en Cristo tenemos una lucha diariamente en contra de esas palabras que no son las de un hijo de Dios. Si tu eres un hijo de Dios y tu vocabulario parece el de un basurero, entonces tu lucha esta siendo ganada por la carne y no por el espíritu, debes de examinar que palabras están saliendo de tu boca y permite que Dios moldee tu vocabulario.

Nuestras “Amistades”: una de las luchas mayores que se ven entre los jóvenes son sus amistades, ya que por tratar de ser popular entre tu grupo, te olvidas de agradar a Dios y comienza a realizar ciertas acciones que si bien es cierto agradan a tus amigos, pero también desagradan a Dios. La lucha es diaria, no te digo que seas un aburrido, pero tampoco te digo que pisotees el Nombre de Jesús para quedar bien con tus amigos. Tu a lo mejor sabes que tus amistades te están hundiendo espiritualmente y no haces nada por evitarlo.

Un joven el otro día me decía que se sentía mal porque le ha fallado a Dios y que quizá Él ya se aparto de su vida, yo le pregunte que porque pensaba de esa manera y el rápidamente me dijo: “es que mis amigos están influyendo en mi y por eso me he alejado de Dios”, entonces yo le dije: “Pero ¿Porque sigues frecuentándolos?”, y el me respondió que no podía dejar sus amistades y que ellos(sus amigos) jugaban la guija y lo invitaban a el y si el decía que no quería lo tildaban de gallina, y el por no quedar mal visto entre sus amigos accedía. ¿Te das cuenta que tus amigos pueden robarte la entrada al cielo?, esto no es un simple juego, tus amigos pueden estar influenciándote a realizar ciertos actos que van en contra de la voluntad de Dios. Tu muy bien sabes cuando tus amigos no están siendo de bendición, sino que al contrario están dañando tu comunión con el Señor. ¿Qué estas esperando para alejarte de ellos?, ¿No te das cuenta que estas en una lucha entre tu carne y tu espíritu?, sin duda te aseguro que tu espíritu quiere hacer la voluntad de Dios, pero tu carne es débil y quiere satisfacerse.

Otras Luchas: hay muchas mas luchas entre lo que el espíritu quiere que es agradar a Dios y lo que la carne desea que es satisfacerse, en este caso podemos mencionar que entre otras luchas entre la carne y el espíritu están: la fornicación, la masturbación, la pornografía, el carácter fuerte, la forma en que nos vestimos, los lugares que frecuentamos, la autoestima, etc.

NO ES UN JUEGO.
Esto no es un juego, esta lucha es real y tu tienes que estar preparado para afrontarla diariamente, pues cada día te enfrentaras a situación que requerirán que estés tomado de la mano de Dios para poder resistirlas, muchos jóvenes han cedido ante los ataques del enemigo que llevan como objetivo satisfacer los deseos pecaminosos, ¿Serás tu uno de ellos?,o ¿Te tomaras de la mano de Dios para saltar todo obstáculo que se te presente?.

Amigo mío es el deseo de mi alma que cada día que pase puedas luchar en contra de las asechanzas del enemigo, no permitas que el gane ventaja sobre tu vida, tu eres un valioso tesoro para Dios, y no es posible que el enemigo te atrape en sus redes de pecado.

Si tu estas dejándote llevar por los deseos de tu carne y te estas olvidando de agradar al que agrado merece, este es un buen momento para que puedas reflexionar sobre ¿Qué estas haciendo con tu vida?, recuerda: Jesús ya pago el precio de sangre por tu vida.

¡Vamos!, no sigas mas perdiendo esta batalla porque fracasaras en tu vida, Dios me dice en este momento que te diga que el tiene una oportunidad preciosa para tu vida si tan solo te arrepientes de corazón y buscas su rostro.

Él te dice en esta hora:

“No digas no puedo, porque conmigo todo lo puedes, no digas fracasare, porque conmigo de tu lado no fracasaras, no digas desfalleceré, porque yo estaré ahí para sostener. Hijo mío en mi corazón hay un lugar especial para ti, yo te he llamado para ser un victorioso, para conquistar naciones y ser de bendición a todo el mundo, no permitas que tu naturaleza pecaminosa se anteponga a mi voluntad para tu vida, no te desesperes que yo cumpliré mis propósitos en ti, tan solo se fiel a mi y espera. Te amo con amor eterno y no te dejare porque te escogí desde antes de la fundación del mundo”.

No voy a negar que existe una lucha constante entre agradar a Dios y satisfacer los deseos de la carne, pero por mas que lo quieras negar, nunca nadie te obligara a fallar, siempre tendrás la ultima palabra en tus decisiones, si tu decides ser fiel, créeme Dios te bendecirá grandemente, pero si tu decides guiarte por la carne la Biblia dice lo siguiente en el capitulo 8 versículo 7 y 8 de Romanos: “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”

Termino con unas palabras que Jesús les dijo a sus Discípulos:

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”
San Mateo 26: 41

por Enrique Monterroza