Alcanzando Tus Sueños

Todos tenemos de alguna u otra manera estos pensamientos:

1. Quiero tener libertad para mis asuntos.
2. Quiero ser mi propio jefe y no darle cuentas a nadie.
3. Mi familia merece siempre lo mejor.
4. Anhelo poder lograr mucho en mi vida.
5. ¡Quiero seguridad!.

Pero se puede alcanzar cada uno de esos punto.

Les compartiré aquello que he practicado por años y que les puedo decir con propiedad que son una verdad pura para aquellos que lo creen.

Descubriremos las tres sendas que Dios menciona como elementos necesarios para lograr nuestros planes y deseos, afectando al mínimo la familia.

1. Creer que Jesucristo es El Señor.

Def. de Señor: Dueño de una cosa.

El debe ser dueño de todo, inclusive mi vida.

Como se obtiene este elemento:

“Confiesa con tus labios que Jesús es el Señor, créelo de todo corazón, confía en el como tu único y suficiente Salvador”

Romanos 10:9
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo,

Esto nos pone frente a la promesa de tener lo básico:

Alimento y Abrigo.

Salmo 37:25
Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan

I Timoteo 6:8-9
8Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. 9Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición.

Es así, que muchos de nosotros podemos estar confiados que El es nuestro suficiente proveedor.

2. Busca con diligencia la voluntad de Dios

Este elemento nos proporciona un poco más de lo que necesitas. Además que te da oportunidad de complacer algunos anhelos.

Juan 6:25-34
25Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

El Reino de Dios es: Jesucristo. Lucas 10:11; 11:20; 17:21

Su Justicia es: Obedecer lo que Jesucristo nos pida. Lucas 5:24

Gentil: Persona que en el pasado no consideraba a Dios.

Cuando entendemos esto, El nos provee para nuestras necesidades y un poco más, esto es abundancia.

3. Compartir con emoción a otros lo que estoy recibiendo de Dios.

Salmo 37:4 Versión Reina -Valera
4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Salmo 37:4 Versión Dios Habla Hoy
4 Ama al Señor con ternura, y él cumplirá tus deseos más profundos.

Después de creer y vivir lo anterior, la promesa es que estaremos viviendo a plenitud. Al hacerlo, Dios te proporciona aquellas cosas que son tus sueños (vacaciones, viajes, etc.), esto es sobreabundancia.

El ingrediente activo es deleitarse en El. Como cuando sales de algún sitio donde te divertiste mucho y le cuentas al primero que vez lo bueno que fue tu experiencia. Eso expresa que te deleitaste.

Que nuestra boca siempre tenga alabanzas, glorias y bendiciones hacia el Padre. ¡ABBA PADRE! Todo el tiempo. Porque El es nuestro deleite.

Si, no hay nada oculto, todo nos ha sido dado, Dios quiere que entendamos que somos sus amados y que su amor hacia nosotros es eterno, nunca terminará.

Lee el siguiente texto y lo podrás comprobar:

SALMO 112
Prosperidad del que Teme al Señor
1     ¡Aleluya!
Cuán bienaventurado es el hombre que teme al Señor,
Que mucho se deleita en Sus mandamientos.
2     Poderosa en la tierra será su descendencia;
La generación de los rectos será bendita.
3     Bienes y riquezas hay en su casa,
Y su justicia permanece para siempre.
4     Luz resplandece en las tinieblas para el que es recto;
El es clemente, compasivo y justo.
5     Bien le va al hombre que se apiada y presta;
Arreglará sus asuntos con juicio.
6     Porque nunca será sacudido;
Para siempre será recordado el justo.
7     No temerá recibir malas noticias;
Su corazón está firme , confiado en el Señor.
8     Su corazón está seguro, no temerá,
Hasta que vea vencidos a sus adversarios.
9     Con liberalidad ha dado a los pobres ;
Su justicia permanece para siempre;
Su poder será exaltado con honor.
10     Lo verá el impío y se irritará ;
Rechinará los dientes y se consumirá;
El deseo de los impíos perecerá.

Números 23:19
19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará?, Habló, ¿y no lo ejecutará?

Amen,

Tu amigo

Mariano

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